Acuerdo comercial México-EE.UU.: ¿qué falta por negociar y qué sectores están en juego?
El acuerdo con EE.UU. impactaría inversión y exportaciones, junto con seguridad, migración y China.
México mantiene abiertas las negociaciones con Estados Unidos para reducir aranceles que afectan exportaciones estratégicas, especialmente automóviles y metales. El canciller Roberto Velasco aseguró que existe un tono positivo en las conversaciones, aunque aclaró que el acuerdo comercial México-EE.UU. todavía no está cerrado.

Acuerdo comercial México-EE.UU. mantiene aranceles al centro
Velasco adelantó que habrá otra ronda de diálogo en las próximas semanas. La prioridad mexicana es obtener mejores condiciones para sectores expuestos a los gravámenes estadounidenses, entre ellos automóviles, acero y aluminio.
La industria automotriz concentra buena parte de la atención. Esta representa alrededor de 4.5% del PIB mexicano y aproximadamente cuatro quintas partes de las exportaciones nacionales de vehículos ligeros tienen como destino Estados Unidos.
El acuerdo comercial México-EE.UU. también se desarrolla en un contexto de fuerte interdependencia: el intercambio bilateral ronda un billón de dólares. México ha buscado reducir o suspender aranceles desde que Washington amplió esas medidas sobre productos mexicanos.
México mantiene cautela sobre los tiempos
La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado avances, pero sin fijar una fecha definitiva para concluir las conversaciones. Su gobierno también analiza aumentar compras a Estados Unidos como parte de la respuesta a las preocupaciones estadounidenses sobre el déficit comercial.
Para México, el acuerdo comercial México-EE.UU. tendría implicaciones directas sobre inversión, cadenas productivas y certidumbre para industrias orientadas a la exportación. La relación bilateral, además, mantiene abiertos temas de seguridad, migración y comercio con China.
El desenlace dependerá de las siguientes rondas y de las concesiones que ambas partes estén dispuestas a incorporar. Por ahora, el mensaje oficial mexicano combina expectativas favorables con cautela ante una negociación que todavía continúa.
